CUENTOS RIOJANOS de TRADICIÓN ORAL

NUEVA EDICIÓN
ed. Los Libros del Rayo

 

....Deja que te cuente: uno, dos, hasta tres y hasta cien cuentos, cuentos que me relataron, y a lo mejor fueron ciertos, porque a mí me los contaron y yo a ti te los cuento.
....Que un zorro se comió un queso, que San José fue un cerezo, que las brujas se pasean por las eras de tu pueblo. ¿Por qué los cuervos se comen los sandiares más frescos?, y el boticario de Brieva, ¿podría ser Juan Sin Miedo?

....Cuentos Riojanos de Tradición Oral es el libro con el que Javier Asensio García rinde homenaje a uno de los modos más antiguos de trasmitir el conocimiento: La palabra.
....Con la palabra, los cuentos populares se han trasmitido de generación en generación, de abuelas a nietas, de padres a hijos.
....El autor, tenaz en el empeño de rescatar la memoria cada vez más frágil de nuestros mayores, ha recorrido toda La Rioja en busca de esa información preciosa, recuperando cuentos, romances, oraciones, cantares, refranes, leyendas...
....Y este libro es una valiosa colección de cuentos, tanto por la variedad de temas, como por el elevado número de versiones.
....Ahora tú eres el que cuenta, uno, dos, hasta tres, hasta cien cuentos.

Y para empezar, dos cuentos:

La zorra, la tortuga, el águila y las bodas del cielo.
Recogido en Brieva de Cameros.

......La zorra no tenía por dónde meterle mano a la tortuga, estaba jugando con la tortuga, pero no había por dónde... Se quería comer la tortuga la zorra y no sabía por dónde comérsela y ya le dijo al águila:
- Oye, ¿por qué no llevas a la tortuga al cielo?.
Y ya convencieron a la tortuga de que iría a unas bodas al cielo, se la llevaba el águila a unas bodas al cielo. Entonces la tortuga ahí se confió y se dejó ir a las bodas al cielo. La cogió el águila y cuando ya la tuvo a una altura, la dejó caer sobre un peñasco. Allí se descompuso la tortuga y mientras tanto, la zorra y el águila se la comieron, y decía la tortuga:
- Si d’esta salgo y no me muero, no quiero ir a más bodas al cielo.

El boticario de Brieva.

.l.....El boticario de Brieva fue a Ortigosa y se le echó la noche y al venir por La Escalera, que es un sitio muy cerrao, donde la voz retumba mucho, estaba el cárabo y el cárabo hacía:
- Buuuuuu.
Y el boticario:
-¡Que soy el boticario de Brieva, señores, señores, que soy el boticario de Brieva!.
Y así pasó la noche, hasta que llegó la mañana, allá se quedó. Y la gente que iba pal campo lo encontraron todo aterido, que había pasao la noche... Y había sido el cárabo el que lo tuvo toda la noche en La Escalera y él se pensaba que eran ladrones. Y además por entonces también, que esto ha sido real, que yo he conocido a parte de esa gente, pues los padres se iban a labrar o eso y dejaban al ganao a chavalitos y entonces había otros señores que ya eran mayores y no les interesaba que el ganao pastase por donde estaban ellos y se dedicaron a asustar a los niños, se juntaban en La Peña, ahí donde La Escalera y tiraban piedras y con una manta hacían los fantasmas y los niños ya se negaban a ir pastores y entonces estaba corriendo por el pueblo ese bulo, de que por La Escalera había gente o lo que sería. Entonces el boticario, vino, se encontró que el cárabo le hacía eso y él decía:
-¡Señores, señores, que soy el boticario de Brieva!
Y se acabaron aquellos fantasmas cuando los padres de los niños se enteraron de esos asuntos y en vez de ir los hijos, venían los padres y allí se acabaron los ladrones y los fantasmas, y ya nunca más ni ladrones ni fantasmas.

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